Natalia Lafourcade: Fina Estampa Mexicana

DSC_5638

Comenzaré mi reseña con un par de confesiones: La primera es que nunca había sido un fan (en el sentido de grupie) de Lafourcade, la sabía una artista con un propuesta musical interesante, me gustaban sus canciones más sonadas, en especial las del album Hasta la raíz, pero nada más. 

La segunda, es que hace unos años, será cosa de un lustro, cometí un error garrafal. Fue la primera vez que asistí al Latin Alternative Music Conference (LAMC), que por cierto comienza este 11 de julio su edición 2018. En aquella ocasión fui con la finalidad de entrevistar a Lila Downs, cosa que ya tenía agendada. Pero ya estando ahí y gracias la amabilidad del entonces encargado de Relaciones de Prensa, me quedé a hacer otras entrevistas.

De Natalia me sorprendió mucho lo pequeñito de su ser físico, tan menuda, tan sencilla, una hadita mística que se desplazaba con gracia en un bosque de cámaras, micrófonos, luces y gente del medio. Tuve la perfecta ocasión de conversar con ella y la dejé escapar por razones que en otra ocasión les contaré, pero que no se debió de ninguna manera por falta de interés. 

La vida da muchas vueltas y me acerca de nuevo a la cantautora, es casi una segunda oportunidad para conversar con ella pero no. En esta ocasión aunque ella es tan sencilla y su equipo tan solícito y atento, no es posible coordinar una entrevista. Natalia llega a Filadelfia casi al final de una gira muy extensa y extenuaste. 

La oportunidad es de verla en escenario por primera vez y justo en su debut en Filadelfia, en su etapa de madurez artística, después del fenómeno Coco, del Oscar, del album doble Musas y justo antes de su anunciado retiro temporal de los escenarios, que ella ya se ha encargado de aclarar, no se trata por cuestiones de maternidad.

Aquella pequeña hada se encargó de abarrotar la casa de su anfitrión, el emblemático Theater of the Living Arts (TLC) en el sur de la ciudad. En stage Lafourcade se expande, su magnitud es otra, mucho mayor, sin dejar de ser delicada ni sutil. Ni cuando uno de mis paísanos transgredió la suave atmósfera con un sonoro -¡Chaparra!-. Natalia le hizo saber que no le gusta que le digan así. Y por muy cariñosa que sea la intención, no paisano no, eso no esa hace, Natalia no es ninguna chaparra, en todo caso es  simplemente petite, una grandiosa petite. 

Y así fue este colorido colibrí de la música ofreció un recital de dos horas con lo más exquisito de su repertorio (sí, aunque suene a pleonasmo). Y he de cerrar este texto con otra confesión, esa noche me convertí en fan (en el sentido de groupie) de ese estilo de Natalia de todos los tiempos. Que este tiempo le sirva para dar a luz nuevas canciones como solo ella sabe concebirlas. 

Galería de imágenes del show de Natalia en el TLC:

https://flic.kr/s/aHsmhXPB9M

 

 

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

w

Connecting to %s